Hay decenas de herramientas de IA. No necesitas conocerlas todas. En este capítulo te explico las principales, para qué sirven y cuál tiene más sentido usar según lo que necesites.
Cuando hablamos de IA para el día a día, nos referimos principalmente a los llamados modelos de lenguaje: programas capaces de entender y generar texto de forma muy natural. Son los que hay detrás de herramientas como ChatGPT o Claude.
Estas son las que necesitas conocer:
La más conocida y con la comunidad más grande. Muy buena para redactar textos, responder preguntas, generar ideas y automatizar tareas sencillas. La versión gratuita (GPT-4o mini) es suficiente para empezar. La versión Plus (20$/mes) da acceso a GPT-4o, más potente.
Desarrollada por Anthropic, Claude destaca especialmente en textos largos, análisis y razonamiento. Es muy buena para trabajar con documentos, redactar con un tono más natural y humano, y tareas que requieren precisión. Su versión gratuita es muy capaz.
La propuesta de Google. Se integra con Gmail, Google Docs y Google Drive, lo que la hace muy útil si ya trabajas en el ecosistema de Google. Puedes pedirle que resuma un email, redacte una respuesta o genere un documento directamente en Docs.
La IA de Microsoft integrada en Word, Excel, PowerPoint y Outlook. Si trabajas con Office, puedes pedirle que redacte documentos, analice hojas de cálculo o genere presentaciones directamente desde las aplicaciones que ya usas.
Además de los grandes modelos de lenguaje, hay herramientas de IA especializadas en tareas concretas:
Mi recomendación para empezar: elige una sola herramienta y úsala durante dos semanas para tareas reales. ChatGPT o Claude son las más versátiles. No intentes aprenderlas todas a la vez.
Para empezar, las versiones gratuitas son más que suficientes. Una vez que la uses con regularidad y veas el valor que te aporta, podrás decidir si la versión de pago (entre 15 y 25€/mes en la mayoría de casos) te compensa. En general, sí compensa.