Por qué el precio de una asistente virtual varía tanto
Si has comparado presupuestos, habrás visto de todo: desde 8€ la hora hasta más de 40€. Y no, no es que unas cobren caro y otras barato por lo mismo. La diferencia está en qué tipo de trabajo delegas.
No es lo mismo pedir que alguien responda emails y agende reuniones que pedir que gestione tus campañas de Google Ads, escriba tu newsletter o prepare tus facturas trimestrales. Cuanto más especializada es la tarea, más alto es el precio por hora, pero también menos horas necesitas para obtener el mismo resultado.
Los tres perfiles habituales en el mercado español son estos:
- Asistente administrativa básica: gestión de agenda, correo, atención al cliente, tareas repetitivas. Entre 10€ y 18€/hora.
- Asistente con especialización: facturación, gestión de proveedores, soporte a clientes con criterio propio, herramientas como Notion o ClickUp. Entre 18€ y 28€/hora.
- Asistente virtual de marketing: redes sociales, email marketing, contenidos, publicidad. Entre 25€ y 45€/hora, según experiencia y resultados demostrables.
Tarifas por hora en España en 2026
La horquilla general del mercado español se mueve entre 12€ y 35€ por hora para la mayoría de servicios. Por debajo de 10€/hora deberías desconfiar: o la persona no cotiza como autónoma (y eso es un problema legal para ti también), o está empezando y aprenderá con tu negocio, o subcontrata a terceros sin decírtelo.
Ten en cuenta que una asistente virtual autónoma asume de esa tarifa su cuota de autónomos, IRPF, seguro, equipo, formación y los huecos entre clientes. Una tarifa de 20€/hora no equivale, ni de lejos, a un sueldo de 20€/hora de un empleado.
Dato clave: un empleado a media jornada con salario mínimo cuesta a la empresa más de 900€ al mes entre sueldo y Seguridad Social, trabaje o no esas horas. Un bono de 20 horas con una asistente virtual ronda los 350-500€ y solo pagas el tiempo que realmente usas.
Bonos de horas y packs mensuales: la fórmula más habitual
Muy pocas asistentes virtuales trabajan cobrando hora suelta. Lo normal es contratar bonos de horas mensuales, que abaratan el precio unitario y dan estabilidad a ambas partes:
- Bono de 10 horas: entre 180€ y 300€/mes. Ideal para probar o para tareas puntuales recurrentes.
- Bono de 20 horas: entre 350€ y 550€/mes. El más contratado por autónomos: cubre agenda, email, facturación básica y algo de redes.
- Bono de 40 horas: entre 650€ y 1.000€/mes. Para negocios en crecimiento que delegan áreas completas.
También existen los packs por servicio cerrado: gestión de redes sociales desde 300€/mes, newsletter mensual desde 150€, mantenimiento web básico desde 80€. Aquí no pagas horas sino un resultado concreto, lo que facilita mucho presupuestar.
¿Qué formato te conviene?
Si tus necesidades cambian cada semana, bono de horas. Si lo que quieres es quitarte de encima un área completa (por ejemplo, "las redes sociales dejan de ser mi problema"), pack por servicio. La mayoría de mis clientes acaban combinando ambos.
Asistente virtual vs. empleado a media jornada: los números completos
Hagamos la comparación que casi nadie hace con calculadora en mano. Un empleado a media jornada (20 horas semanales, unas 86 al mes) con un sueldo modesto supone:
- Salario bruto: unos 700-800€/mes
- Seguridad Social a cargo de la empresa: un 30% extra aproximadamente
- Pagas extra, vacaciones, posibles bajas y finiquito
- Equipo, espacio de trabajo y formación
Total real: más de 1.100€ al mes por unas 80 horas, las necesites o no. Con una asistente virtual, 40 horas bien aprovechadas (sin pausas de café, sin reuniones improductivas, sin tareas inventadas para llenar la jornada) cuestan entre 650€ y 1.000€. Y si un mes flojo solo necesitas 10 horas, pagas 10 horas.
La clave no es solo el ahorro directo: es la flexibilidad. Escalas horas cuando tienes un lanzamiento y las reduces en agosto. Con un contrato laboral eso es imposible.
Qué encarece (y qué abarata) el precio
Encarece: la especialización (marketing, jurídico, contabilidad), la disponibilidad inmediata o en fin de semana, los idiomas, la experiencia demostrable con resultados y la responsabilidad sobre decisiones (no es lo mismo ejecutar que gestionar).
Abarata: el compromiso de permanencia (bonos trimestrales suelen tener descuento), los procesos bien documentados por tu parte (si tienes que explicar cada tarea tres veces, pagas ese tiempo), y delegar tareas en bloque en lugar de goteo constante de microtareas.
Un consejo práctico: antes de contratar, dedica una tarde a apuntar qué tareas exactas quieres delegar y cuánto tiempo te llevan a ti. Ese documento vale oro: te permitirá pedir presupuestos comparables y detectar quién te está inflando horas.
Cómo saber si te compensa: el cálculo en 2 minutos
Calcula cuánto vale tu hora de trabajo facturable. Si facturas 3.000€ al mes trabajando 160 horas, tu hora vale unos 19€. Ahora suma las horas semanales que dedicas a tareas administrativas, correos, agenda y redes: en la mayoría de autónomos salen entre 8 y 12 horas semanales.
Si pagas 15-20€/hora por liberar esas horas y las reinviertes en trabajo facturable (o en captar clientes), la cuenta sale positiva casi siempre. Y hay un factor que no aparece en el Excel: la energía mental. Terminar el día sin haber tocado tu bandeja de entrada porque ya está gestionada no tiene precio, pero sí tiene consecuencias directas en la calidad de tu trabajo.
¿Cuándo NO te compensa? Si aún no tienes procesos mínimos, si no facturas de forma estable o si no estás dispuesto a soltar el control. Delegar requiere confiar, y eso también se entrena.